martes, 8 de diciembre de 2009

El barrio donde habito

...no es ninguna pradera
desolado paisaje de antenas y de cables...

6, rue Pasteur

Encre-Plus, le Déclic i Studiomustard, se asentaron el mismo mes, hace cuatro años en Place des Cordeliers, dónde trabajo. Jean-Marc, en Encre +, se dedica a impresiones y venta de tintas para impresoras. Por ser colega del barrio, intentamos que sea él quien se encargue de la impresión que no podemos hacer en l'agence. Pero Jean-Marc es un auténtico sapastre. Tiene a dos estudiantes muy altas y muy monas, pero ninguna sabe plegar un plano. Y él tampoco. "el negocio no le va muy bien" me decía el otro día Veronique. Y no me extraña. Bajé a enseñarle como plegar un A1, tras su llamada de auxilio, y cuando ví como seguía los pasos a lo que le explicaba, me di cuenta que tendría que plegar muchos, muchos, para hacer por fin uno bien. Hay quien tiene gracia para ciertas cosas y hay quien no. Cuando tenemos prisa o queremos que haya algo "bien" llevamos los planos a "Carrión" en rue Tivoli.

Le Déclic, estaba lleno a rebosar. El Menu Déjuner se anuncia en la pizarra que se mueve de mesa en mesa. El matrimonio joven que lo lleva y los camareros no paran en todo el rato. Y siempre sonríen te preguntan si ha estado bueno, si estas cómodo y te recitan el menú con adjetivos maravillosos, para lo que al fin y al cabo es un filete de fletán al ajillo. El dueño, amigo de mis jefes, no para de hablar, es un auténtico relaciones públicas del lugar.

Le Déclic no tiene nada especial, pero todo el conjunto tiene encanto. Me recuerda un poco al bar de Amélie.


India y Guatemala, de nuevo.

Saurabh Dawan, alias "el Sama", se fue el sábado pasado a París unos días para luego volar a su India natal y no volver. Nos hizo una cena india el viernes de despedida. Y bebimos vino y cava, y brindamos por él y por volvernos a ver. Yo tuve que traducir frases de despedida que venían de Madame, así que fue un poco raro todo. Yo al lado de mi plato tenía un omeprazol al que no perdía de vista. Pero no hizo falta porque, como él bien sabía ya, "los europeos no tenemos el estómago blindado y no toleramos el picante". Cuando Sama dice “ No, si no pica nada” Es que pica mucho. Y cuando dice que pruebe algo que es “Un poco picante”, se trata del puro infierno. Así que no puso nada de picante en la comida. Luego sus dos amigos que cenaron con nosotros, uno indio del sur y el otro de Bangladesh, se añadieron cosas de un bote con un chili dibujado.


Con Alex siempre nos reíamos de él porque en el baño tiene, (tenía, pero allí sigue) papel de cocina en lugar de papel de váter. Y después de preguntarle, resulta que lo tiene porque no esta acostumbrado a nuestro papel europeo, y “el papel de váter no es suave” nos dijo, porque en su país no es habitual. Usan un utensilio que se coge con la mano y te tiras un chorro de agua.

Claro, pensé, de hecho su comida picante y el rollo de cocina están relacionados.

Madame volvió morena y nos trajo una camiseta de Guatemala y un montón de cositas de estas de mercadillos para mucha otra gente. Se divirtió mucho, pero también pensó mucho en sus hijas, me dijo. En el aeropuerto de Méjico, donde hacia escala unas cuantas horas, se vio con una chica que había estado en su casa como nosotros, al principio, cuando cogía a chicas. Y también conoció a una monjita “la ví y me dije, voy a hablar con ella, así que me fui para allí y le pregunté si hablaba español” a quien tengo que mandar un correo, porque a pesar de enseñarle, todavía no sabe como funciona “la interneta”. Se hizo muy amiga del guía, que también hablaba español (ella fue con un grupo de franceses) y se pegaron unos cuantos bailes, se ve. Me ha dicho que va a volver con sus hijas, ahora que todavía puede hacer viajes largos, porque quiere enseñarles todo aquello, y que ya habló con el guía, para que sea el mismo. Así que eso es señal de que le gustó mucho.

Y ya esta aquí y todo es otra vez como antes, pero sin Sama.

“Ay Iñaki, esta tarde que te has ido he echado de menos al Sama, porque aunque no podíamos decir palabra, me hacía mucha compañía”

Sama abrió el día que se marchaba, la casilla del calendario de adviento que tenemos en el comedor colgado. Le tocó una luna (de chocolate). Nos reímos mucho con esta tontería del calendario . Cuando abrí la casilla del día 9, si no me equivoco, tenía los ojos de Sama y de madame que les brillaban, “ a ver que figurita le saldrá?” decían. Cuando a Sama le tocó la estrella, madame dijo por última vez la frase, de “Éste rapaz es como un niño grande” (grande y terrorista, añadiría yo de broma) y desde el primer día que tuvo razón.

Y bueno, estuve en Lyon, para la fête des lumières y me encantó de nuevo.Y en Dijon ya están encendidas las luces de Noël desde el pasado día 5.

Le corté e pelo a Alex en ausencia de madame y todos le dicen que le queda muy bien. Por eso, ahora Marius, un rumano, me dijo el otro día si no me importaba hacer lo mismo con el en cuanto tenga un rato… No voy a decirle que no, porque no me cuesta nada, pero espero que no venga alguien más decirme lo mismo.


Más madera

Laura Simón, estudió periodismo e hizo sus prácticas en Antena 3, en Madrid. Luego fue a trabajar a la televisión local de Salamanca, dónde ella vive, a presentar el programa “más madera”, hasta que la TDT, (que aquí en Francia se llama TNT, como el explosivo) hizo que al otorgar un solo canal para la televisión de Salamanca, se tuviesen que fusionar varias cadenas y su programa desapareciese, acabando ella, como el resto de stagiaires, en el paro y en Dijon.

En Navidad vuelve a España. Para quedarse.

Es una buena noticia, ya que ha encontrado trabajo en Antena 3. La sensación es un poco "si me queréis irse” así que me alegro que haya tenido esta suerte, aunque sea ella con quien mejor me llevo y con quien más me río aquí. Tampoco es mi primera despedida y además iré a visitarla a Madrid o a Salamanca. Y ella vendrá a Barcelona, o dónde sea que yo esté. De eso estoy seguro.

Me acordaré de muchas cosas. De la manera en cómo nos reímos cuando nos contamos las cosas que nos ocurren aquí, de los mails de las mañanas en el trabajo y de su estilo y sus tacones. Por resumir diciendo algo.

Me dijiste que leerías mi blog desde España. Ahora, todavía te queda una semana. ;)

Y la vida es “asin” y un día estas aquí, trabajando en 6, rue Pasteur, y el otro pues por ejemplo en Madrid.

Y terminas En el número 7, calle melancolía.

Quien sabe! C'est la vie...