martes, 19 de enero de 2010

Medidas y gentes.

Bienvenue à Acapulco.


Hoy hace dos semanas de mi vuelta a tierras Dijonesas.
LLegué a Lyon con casi cuatro horas de retraso debido a la nieve, Cuando al final embarcamos tuvimos que esperar, dentro del avión sin despegar, cerca de 40 minutos, así que repartieron café y té gratis para quien quisiese. El trato fue bastante agradable y yo tampoco tenia ninguna cita ineludible al llegar. Cuando aterrizamos en Lyon el Capitán dijo "Bienvenue à Acapulco, la temperature extérieure est de 30 degres" y eso provocó las risas del personal. Pero a mí lo que me hizo mas gracia fue la súper niña pija que tenía detrás y su "tía, pero donde estamos" que fue el colofón a sus conversaciones sobre el "gloss" que llevaba en los labios.


Bienvenue en France

(…) Nous ne sommes pas des bétonneurs, mais des architectes et nous cherchons des solutions architecturales optimales, c’est ce qui fait la qualité de notre travail. (…)

Para medir el índice de desarrollo y decidir los países más ricos y más pobres del mundo se utilizan datos como el numero de coches por persona, o el numero de PC en cada casa... Pero a nadie se le ocurre medir la riqueza de un país en sus días de sol y playa (ganamos!), o en el número de museos o libros que leen.

Se necesitaría medir las cosas de otra manera.

Hoy en el trabajo me he dado cuenta que para conocer bien a alguien, para pasarlo por el tamiz que lo colocará en un grupo o otro de personas (en la mente, inconscientemente claro) es necesario conocerle en varias situaciones. Vaya, diréis, éste se cree que acaba de descubrir la sopa de ajo. Pero no, voy a intentar explicarlo.

Madame Masson, del Bureau d’etudes de construction, llamó tras recibir mi email con las nuevas propuestas de fachada. Como sus estudios nos decían que era muy caro, ahora suprimíamos superficie, puertas…etc y intentábamos hacerlo con fachada de nave industrial. El caso es que llamaba indignada, pero la verdad es que sus mediciones, humildemente lo digo, eran una mierda. Ella se excusaba en que no había mucho detalle en los planos. Pero es que sus superficies las había medido y multiplicado por tres por lo menos. Como sus mediciones eran una bazofia, yo, con sus precios, hice un Excel para ver si podíamos cuadrar algo dentro del presupuesto que tenemos. Veronique habló con ella y le explicó el problema muy amablemente y le comentó lo que hacíamos y Mdme Masson nos pidió que le mandásemos nuestro Excel.

Bueno, pues no sé qué se entendería ella, que al cabo de dos días recibimos una carta. La carta-puñal. La más dura y explícita que he leído en mi vida. Era una carta a la Francesa, agria y seca, estirada como una maniquí de pasarela, áspera y concisa.

Y profundamente equivocada.

No voy a transcribir sus dos páginas pero el resumen viene a decir que cómo es posible que nos habíamos permitido plagiar sus mediciones y intentar hacer de economistas, que lo consideraba inaceptable y que por ello cesaba toda actividad de trabajo con nosotros. Bueno, esta carta me la guardo y os la enseño cuando vuelva, que no tiene pérdida. Sorprendente.

Yo me quedé de piedra y mientras leía, Guillaume jefe, me miraba con una media sonrisa. Al terminar y mirarle con la boca abierta de sorpresa me dijo. "Bienvenue en France."

¿Por qué en el Studio las cosas funcionan a pesar del desorden y la sensación de que todo va sin rumbo? Por cosas como la respuesta de Veronique a Madame Masson.

Y ahora vuelvo a lo que os comentaba al principio. Guillaume y Veronique vivían en París, pero decidieron volver a Dijon, donde ella creció de pequeña, y abrir Studiomustard. Empezaron de nada y las cosas de hecho empiezan a despegar ahora. Y hay que tener valentía para hacer eso, cuando tienes dos hijos y piensas también en tus ideales de vida en dónde quieres que crezcan y en lo que te dice el corazón y la mente. Y hay que estar hecho de esa pasta, la que se lee en la respuesta de Veronique. Son los valientes y emprendedores los que hacen salir de la crisis a un país. Y aunque parece fácil, perseguir los sueños, lo hacen muy pocos.

Y es por eso por lo que Madame Masson, reputada economista, que tiene trabajo que le sale por las orejas como empleada en una empresa, no merece mi especial respeto y Guillaume y Veronique sí.

Y me dí cuenta de porqué me caían bien desde el principio sin saber exactamente porqué, y ahora puedo explicármelo.

Habría que medir la valentía de las personas en relación a su persecución de ideales.



Bem-vindos à igreja

En motivo del día del inmigrante decidí acompañar a Madame a misa. También me decidí a ir porque había hecho comida y porque iba Andreea la Rumana y Cynthya de Islas Mauricio. Había el eveque (obispo) de la côte d’or y unos cinco curas, casi uno de cada color. Hicieron una misa entre todos principalmente el Monseñor llevaba el cotarro, pero por ejemplo el “que la paix soit avec vous” lo dijo el de cara vietnamita o el credo lo recitó el negro y estas cosas. Para la bendición de la comunión todos pusieron las manos abiertas por encima del cáliz. Como la iglesia era así medio redonda y moderna, parecía que de repente empezaría uno “kalimaaaa” como en indiana Jones y el templo maldito. Pero no.

Lo que fue lo mejor de todo, sin duda alguna, fueron lo cantos de los africanos. Qué bien cantan! “Ningunda we ningunda we” que estaba traducido al francés y quiere decir algo como “a ti te ofrecemos” Era un especie de el ciclo de la vida del Rey León y “alabaré alabaré”. Los vietnamitas también cantaron otra y cantan fatal. Ahora..., en las ofrendas trajeron de todo con cosas de bambú y lo trajo un niño vestido con un traje regional, que es el traje que se ve en las pelis, el que llevan los que están en los campos de arroz con un sombrero ancho. Al principio de la misa el eveque hizo levantar por grupos a los que estábamos ahí. “los africanos” y entonces todos aplaudíamos. “Los portugueses” (que había, con los africanos, los que más) y así… Cuando dijo “de l’Espagne” Nos levantamos madame yo y otra chica. Cynthya no se levantó porque al eveque no se le ocurrió decir “los de las Mauricio” “los de Antigua y Barbuda” "los de Andorra” … porque hubiésemos estado toda la mañana. Pero vamos de todos modos tampoco dijo "los alemanes", o "los ingleses…" Y el hecho de que habiendo tantos españoles en Dijon, según dice madame, solo hubiese tres en la misa del día del inmigrante, ¿Podríamos usarlo como dato para el índice de desarrollo de un país? Psssé... Sino como mínimo para el índice de sentimiento nacional europeo… para los europeos?

En la comida me dí cuenta de qué iba el cotarro, allí como fieras, cada grupo cogía una mesa y se ponía a reservar sitios. Madame nos cogió sitio y nos empezó a gritar “Iñaki venga venid!” Y estuvimos en la misma mesa que madame pero en la otra punta. Al lado teníamos a un grupo de mujeres portuguesas. Y estuvimos hablando con ellas. Allí todos traen comida para diez. Porque como los curas no traen nada, pues madame hizo para ellos, y las portuguesas, pues me imagino que cada una pensó lo mismo también, y los africanos… al final había una cantidad de comida tremebunda. Aparte, hay que decir, que durante las ofrendas había un cesto especial para el eveque donde cada uno ponía algo de su país. Madame puso una botella de "Málaga", otra de moscatel y una tarta de Santiago. La mujer portuguesa, María (por tanto María la portuguesa), me dijo que tenía un hijo que se parecía mucho a mí, “con barba alto y guapo como tú” y me hizo probar todas sus comidas basadas, como no, en “la morue” bacalao. Buenísimo todo.

El cura negro me saludó porque ya había estado en casa un día que yo también estaba y tuve que darle conversa porque al mismo tiempo madame hablaba con señor Hernández que le lleva el alquiler de un piso que tiene en Talant... Bueno un jaleo, como siempre. Y me dijo que no me había visto mucho por misa y yo le dije que iba a Notre Dame, no sea caso que quisiera pegarme un sermón.


Bienvenido a Dijon

Y Dijon está como antes, con el mismo frío. Ahora ya no queda nieve, pero la primera semana estuvo nevando y madame me hacía ponerme en medio de la calle todas las mañanas para saber si iba o no a trabajar. "Iñaki! ¿Resbala?" Y yo que soy malo le decía que no... "No mujer, en un rato puedes salir" Porque las calles principales están limpias y no pasa nada.




Celebramos el año nuevo con una cena con el nuevo indio que se llama Prakhar pero que Madame lo llama "Apreca", como el nombre de la oficina que lleva lo de Eurodysée. Y también sirvió como para darle la bienvenida a Dijon.

Ahora se ha ido a la India 15 días, y viene de París, por lo que habla más o menos francés. Es muy listo... como el otro... me ayudó a arreglar el ordenador. De política no hemos hablado.

El otro día hicimos galletas.

No tengo más que estas fotos porque se me estropeó el ordenador y perdí las que hice en navidades y los primeros días al volver. Y por eso este post es tan denso.




A Álex le hicimos una galleta con su cara, porque no lo he dicho antes, pero a causa de no ir a misa con Cynthya, y algo más me imagino, ella lo ha dejado y estaba un poco deprimido.



Y de verdad se parecía mucho! Y madame se parte de risa con estas cosas y yo.... también.