Notre travail ne paye plus pas le bol!
Qué risa, esta semana me hubiese gustado que alguien nos hubiese grabado por un agujerito. Porque hubiésemos creado estilo.
Madame…conduce. No voy a poner adjetivos. Conduce, porque coge el coche y va a sitios, se desplaza de un punto a otro mediante un vehículo. Repito, no voy a poner adjetivos. El caso es que el otro día cogió el coche para irse a la misa española de no sé donde, con un cura que conoce de hace mucho tiempo. De hecho creo que ella, amigos “varones” solo tiene al chapista de enfrente y curas. No sé de cuantos curas me ha hablado ya. Ah hoy viene a comer uno a casa. De cosas que me cuenta, creo que hay curas que se aprovechan de ella. Pero esto ya es otro tema. Volviendo al asunto del coche, decía, que cogió el coche para ir a misa. Y madame es especialista en hacer un montón de cosas en los minutos previos a irse, o explicarte algo muy importante cuando estas saliendo por la puerta. Y me la encuentro en la cocina, toda arreglada, quitando la pepitas de unas calabazas hervidas para hacer cabello de ángel. Como no había encontrado “la cocotte minute” (la olla Express) se le había hecho tarde. ¡Pero mujer, no te vas a misa! ¡Pues ya lo harás después! Y ella a toda pastilla, que se debía quemar los dedos (pero esos dedos yo diría que ya no sufren nada) despellejando la calabaza. A mí el otro día me dijo que tenía dedos de pianista. No sé si me lo dijo como algo bueno o en plan “en tu casa te tocabas lo güinflins mientras otros trabajaban” Bueno, y al final, como siempre su grito de soprano “uhhh!” un grito de ella muy característico y muy agudo, “qué tarde qué tarde, très tard très tard” (Lo suele decir así, dos veces en cada idioma) Y lo deja todo, se lava las manos y tras quitar unos botes de tomate del salpicadero y una manta eléctrica del Carrefour de encima del coche, se mete en él. Yo la vi desde la puerta de la cocina, que esta al lado del garaje y me metí de nuevo para seguir haciéndome la cena, cuando de repente oigo como algo que rascaba bastante fuerte y de metal… Pensé que era algo que algún día tenía que pasar y había sido hoy. Porque madame… Conduce. Rápidamente, volvía a abrir la puerta de la cocina para ver qué estaba pasando. Y mi sorpresa fue encontrarme el coche intacto y lejos de todo mal, con ella dentro, poniendo la marcha atrás. Ahora pienso, que ya hace bien de ser amiga del chapista… Ella me miró y me dijo “¡Iñaki! ¡Que pasa! ¡Quieres algo! Y yo “¡No No! Nada, nada, me había parecido oír algo, pero nada! À bientôt!” Y a la que empieza a moverse otra vez el ruido… ero ella, ya podían caer chuzos de punta que ni se inmutaba. La hice parar y me agaché rápido a mirar debajo del coche, cuando me encontré algo que no me hubiese llegado a imaginar nunca. Enganchada debajo del morro del coche estaba
Como cuando el otro día se rompió la silla en la que estaba tomando mi desayuno y me quedé con la cuchara en la mano sentado en el suelo. Madame Alex y yo reímos tanto que ella casi se ahoga de la risa. O cuando volviendo de
Lyon
Lyon tiene dos ríos.
La ópera fué reformada por Jean Nouvel
Beaune, la Moutarderie Fallot y les Hospices
http://fr.wikipedia.org/wiki/Hospices_de_Beaune
La huelga de los agricultores
“Porque me paso el día de huelga, toda la noche sin descansar…
